El vicecanciller asegura que la Argentina “no debe tener pruritos” para aumentar su presencia en los mercados, y que no le otorga prioridad a uno en detrimento de los otros. Y remarca que el país está en siete negociaciones comerciales simultáneas para bajar barreras arancelarias.
El advenimiento del turismo generó en los dos últimos años una verdadera explosión del sector. Millones de personas recorren diferentes lugares de Argentina. De ellos, miles optan por el turismo de aventura y quedan maravillados ante la naturaleza cordillerana. No dudan en emprender alguna de las excursiones que se ofrecen, en contacto directo con la montaña. El rafting, el trekking y la pesca con mosca son tres de los productos más demandados.
Una delegación chilena mixta, conformada por representantes del Gobierno y de las empresas, estuvo esta semana en Córdoba promocionando Chile como destino de inversiones y trampolín para saltar a un potencial mercado de 1.300 millones de habitantes (si se toman en cuenta todos los acuerdos comerciales que tiene Chile), pero con especial énfasis en los países de la Unión Europea (ahora ampliada de 15 a 25 países), los Estados Unidos y Corea del Sur.
Por Martín Redrado. Con casi treinta mil millones de dólares de exportaciones, nuestro país ha sentado un record histórico. Algunas lecturas rápidas vinculan este fenómeno al incremento de precios en los productos primarios, en particular, la soja. Pero un análisis más cuidadoso indica que la Argentina está ganando nuevos mercados y colocando nuevos productos.
Las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) para establecer un acuerdo que abra el comercio entre los dos bloques está ingresando en una etapa de definiciones, luego de ocho años de discusiones. El comisario de Comercio de la Comisión Europea, Pascal Lamy, se comunicó telefónicamente con el canciller argentino, Rafael Bielsa, para analizar las presentaciones de desgravación arancelaria y de incremento sobre productos específicos.