La producción de arándanos, que el año pasado ocupó una superficie de más de 3.000 hectáreas en todo el país y registró exportaciones por casi 30 millones de dólares, se proyecta como uno de los negocios más dinámicos de la fruticultura argentina. Sucede que la Argentina se convirtió en uno de los países del hemisferio sur que, junto a Chile y Nueva Zelanda, se beneficia con la posibilidad de llegar con el producto en contra-estación, cuando no hay cosecha en los países consumidores. Sin embargo, por las particulares condiciones del suelo, con mayor tenor ácido, la Argentina logra ingresar con las ofertas de primicia, en los meses de septiembre y octubre, en que el fruto alcanza su mayor cotización.
En 2005 las exportaciones argentinas de arándanos sumaron 2.898 toneladas por un valor de 29.336.000 dólares, según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
El principal destino es Estados Unidos, seguido de Reino Unido y Países Bajos aunque también Canadá, Francia e Italia son mercados interesantes para el producto argentino.
Biotecnología en el campo
"La biotecnología es fundamental para la reproducción de plantas destinadas a todo tipo de cultivos porque permite desarrollarlas en condiciones de asepsia y sanidad muy importantes para la futura evolución de las plantaciones", explica Manuel Parra de Cultivos Intensivos de Exportación, una de las firmas líderes dedicada a la provisión de arándanos ubicada en Buenos Aires.
Las variedades más cotizadas de arándanos provienen de los Estados Unidos que con sus 20 mil hectáreas cultivadas "es el principal consumidor, importador y exportador mundial" de la fruta señala Marta Arriola, a cargo del laboratorio de la empresa.
El método, llamado de "micropropagación" se realiza en un laboratorio y consiste en plantar en recipientes que contienen el medio de cultivo micro-partes de la planta a reproducir para obtener numerosas réplicas del vegetal exactamente iguales a la planta madre.
El procedimiento equivale a una clonación vegetal y es comparable a la tradicional reproducción de plantas por estacas.
Desde Entre Ríos a Tucumán
Los arándanos se cultivan en varias regiones del país, especialmente en la zona de Concordia, Entre Ríos, donde se encuentra el 50 % de los cultivos, Buenos Aires, Chubut y más recientemente Tucumán y la región del NOA.
La implantación de una hectárea de arándanos, incluido el gasto que insume la espera de dos años para comenzar la producción, demanda un inversión de 40 mil dólares. Télam