El comercio exterior de Brasil registró en 2005 un formidable crecimiento en todas las direcciones y el país cerró el año con un superávit comercial de 44.764 millones de dólares, llegando las exportaciones a un nivel récord de 118.309 millones de dólares, superiores en un 22,6 por ciento a las de 2004 y a las proyecciones del gobierno, que había pronosticado que llegarían a 117.000 millones de dólares.
El resultado supuso un crecimiento del 32,9 por ciento en comparación con el de 2004, año en que Brasil obtuvo un superávit comercial de 33.662 millones de dólares, y sobrepasó la proyección del mercado financiero, que esperaba un saldo positivo de 44.160 millones de dólares, según un boletín del Banco Central.
El superávit sin precedentes fue estimulado por la alta demanda mundial de materias primas, de las cuales Brasil es un gran exportador, y por los buenos precios de algunos productos que forman parte de la oferta brasileña.
"El 2005 fue marcado por un escenario externo de crecimiento de la economía mundial, que propició una demanda mayor de bienes y el aumento de precios internacionales de las materias primas", señaló el informe del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio, divulgado hoy en Sao Paulo.
Esa coyuntura llevó a las exportaciones a un nivel récord de 118.309 millones de dólares, superiores en un 22,6 por ciento a las de 2004 y a las proyecciones del gobierno, que había pronosticado que llegarían a 117.000 millones de dólares.
Los sectores que más se beneficiaron fueron los productos básicos y semi-manufacturados, cuyos precios subieron el 12 por ciento, según el informe.
La dinámica del comercio mundial estimuló igualmente las importaciones, que crecieron el 17,1 por ciento en el año y también alcanzaron un récord de 73.545 millones de dólares.
En total, el intercambio comercial brasileño (suma de las exportaciones e importaciones) ascendió a 191.854 millones de dólares.
El amplio superávit echó además tierra a las tesis de algunos expertos que habían advertido de que la fuerte revalorización del real frente al dólar perjudicaría la balanza comercial del país, pues los productos brasileños perderían competitividad en el mercado mundial.
Pese a que el dólar se depreció el año pasado el 12,4 por ciento frente a la moneda brasileña, la demanda de productos brasileños se mantuvo alta por la coyuntura internacional favorable.
La diversificación de la oferta exportadora de Brasil le permitió expandir además sus exportaciones para todas las regiones del mundo, especialmente para mercados no tradicionales, como el este de Europa y Africa, que aumentaron las compras de productos brasileños en un 55,8 y un 41,4 por ciento, respectivamente.
Los principales destinos individuales de las exportaciones brasileñas en 2005 fueron Estados Unidos, que compró bienes y servicios por valor de 22.700 millones de dólares; Argentina (9.900 millones); China (6.800 millones); Holanda (5.300 millones) y Alemania (5.000 millones de dólares).
Las importaciones aumentaron desde todas las regiones del mundo, con excepción de las procedentes del este de Europa, que cayeron el 10,6 por ciento, añadió el informe.
Las importaciones brasileñas tuvieron como principales orígenes Estados Unidos (12.900 millones de dólares); Argentina (6.200 millones); Alemania (6.100 millones); China (5.400 millones) y Japón (3.400 millones).
A pesar del crecimiento del comercio exterior de Brasil, el país mantiene una baja participación en el mercado internacional, donde sus exportaciones equivalieron en 2005 a sólo el 1,13 por ciento del total mundial, contra el 1,06 por ciento que tenían en 2004.
El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlán, vaticinó que los intercambios comerciales del país seguirán al alza en 2006 y pronosticó que las exportaciones de Brasil alcanzarán este año un récord de 132.000 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento del 11,6 por ciento frente al valor alcanzado en 2005.
EFECOM