La autopartista Perkins de Argentina se sumó al cerrado club de fabricantes locales de piezas que colocan sus productos en la categoría "clase mundial". Fuentes de la empresa, de capitales nacionales y con sede en Ferreira, Córdoba, confirmaron que acaban de cerrar un contrato para exportar a la fábrica de motores Perkins Engines de Reino Unido, a su vez la dueña de la marca.
A partir de enero de 2006, Perkins Argentina va a exportar a Londres 7.000 blocks, para abastecer la línea de motores de tres cilindros de la fábrica inglesa.
Con sede en Ferreira, Córdoba, Perkins ya había acordado el año pasado la exportación de unos 25.000 cigueñales anuales a la firma inglesa (que a su vez depende de la estadounidense Caterpillar). En los dos casos, se trata de piezas con un grado importante de valor agregado (el precio promedio de un block ronda los 500 dólares), que exigirán inversiones por 2 millones de pesos en nuevas maquinarias y 50 nuevos puestos de trabajo.
Hace ya un año que Perkins Argentina cambió su nombre por Pertrak y cerró 2004 con una facturación de US$ 10 millones. Durante 35 años, hasta mediados de la década pasada, produjo motores: sus últimos clientes fueron Peugeot y Fiat. Tras la devaluación en Brasil -cuando cerraron unas 100 autopartistas argentinas-, Perkins se mantuvo en pie con la producción de partes.
A pesar de que la pasión por los autos se evidencia (sobre todo en el interior) en cada carrera de TC o TC2000, en la Argentina ya prácticamente se dejó de producir motores. Según estadísticas de las cámaras autopartistas AFAC y AFYDREM, menos de 10% de los vehículos de fabricación local salen con motorización producida en el país. A la vez, la exportación de partes para motor está en alza: en 2002, se embarcaron US$ 173 millones y el año pasado, US$ 232 millones. Basso, Edival y Volkswagen son algunas integrantes de ese club.
Por Luis Ceriotto
Fuente Diario Clarín