Las misiones inversas son una de las herramientas de comercio exterior más potenciadas en los últimos años. Sus principales ventajas son una alta efectividad -la mitad de las empresas que participa termina exportando- y el bajo costo para el empresario. Cómo optimizar la participación en estas rondas de negocios. Es una mañana fresca en Buenos Aires. En uno de los salones de un hotel cinco estrellas se respira algo de tensión en el aire. Una decena de
Que los brasileños están tomando cada vez más vino lo demuestran las importaciones totales de vino tranquilo fraccionado de Brasil, en el periodo enero-junio, que crecieron un 33%, conjuntamente en valor y volumen. Según el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, las importaciones de vino argentino a ese país, repuntaron un 37,7% pasando de US$ 14.6 millones en el 2009 a US$ 20,1 millones en el 2010. Mientras que en
Movidas por la necesidad de atraer turistas e inversiones, cada vez más ciudades recurren al citymarketing para revalorizar su patrimonio y mostrarlo al mundo. Los casos de Nueva York, Barcelona y Medellín, el modelo de Rosario y el desafío de aprender a "vender lo nuestro". Ya lo dice el refrán: una imagen vale más que mil palabras. Y así como los arcos dorados, el óvalo, el caballo en dos patas o las tres tiras remiten a marcas muy precisas, reconocibles en
El impulso exportador creció muy fuerte en los últimos dos años y ya hay alrededor de 40 marcas gastronómicas que tienen un pie en el exterior. En varias ciudades del mundo ya disfrutan de sabores típicos argentinos (café, helado, empanada, alfajor y pizza, por ejemplo) en locales con decoración de inconfundible sello autóctono. Esto se debe al impulso exportador de varias marcas nacionales (Havanna, El Noble, Freddo, Café Martínez, Bonafide, Almacén de Pizzas, California Burrito Co., entre otras), cuyas franquicias cotizan en alza.
Call centers, firmas de software y consultoras locales disputan con la China y la India un negocio que ya mueve US$170.000 millones. Memorice la palabrita porque la va a escuchar seguido. En inglés se dice Business Process Outsourcing (BPO, por sus siglas inglesas), y en el mundo más llano y pragmático de los negocios se lo conoce como exportación de servicios empresariales, una "industria intangible" que comenzó a despegar hace cinco años, y que factura en la Argentina más de US$ 3.000 millones anuales.