La industria argentina de software y servicios informáticos factura por sus exportaciones más de la mitad de lo que entra por las ventas al exterior de carne vacuna: con US$ 660 millones en 2010, el sector se situó a mitad de camino de los 1350 millones reportados por el tradicional producto local. Es más, proyecta para este año alcanzar los 747 millones, un cuarto de los 3102 millones que mueve en total.
Crece la colocación de productos argentinos en destinos comerciales “no tradicionales”. Por ahora, los nuevos compradores no superan el 20% de las exportaciones locales. Faltan medidas de apoyo. Lentamente, pero sin pausa, está cambiando la tendencia prevaleciente en el destino de las exportaciones argentinas en las últimas décadas. La crisis que atraviesa el mundo desarrollado y el crecimiento, con estabilidad, que hoy tienen muchos países emergentes pusieron
El Tradecenter de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la República Argentina (AmCham Argentina), y la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), ponen a disposición la publicación de Comercio Exterior sobre "Diez pautas a tener en cuenta para exportar un producto", que tiene como fin ampliar la información que las empresas necesitan a la hora de comerciar en el mercado internacional.
Si quieren exportar, los empresarios PyMES del NOA tienen costos logísticos de un 30% del valor FOB de la mercadería, el doble de altos que el de los grandes productores. Para evaluar sus dificultades impedimentos, dentro del trabajo del Banco Mundial sobre Logística Argentina 2010, se realizó una encuesta a 200 PyMEs de esa región. Sólo 35 respondieron el cuestionario, ya que se hizo por correo electrónico y tenían dificultades
Las exportaciones de servicios en el mundo rondan los 4 billones de dólares (eran de 1,5 billones en 2000). Crecen a pasos acelerados.
Latinoamérica aún no llega a ser un protagonista de incidencia mayor: Brasil explica alrededor del 0,8% y es el más relevante actor de la región (México genera el 0,5%). En términos generales, Latinoamérica produce un 2,2% del flujo global de servicios internacionales, mientras Europa explica el 49%, América del Norte el 16% (Estados Unidos produce el 14,5% del