La Argentina dio el primer paso para dejar de ser un país que exporta únicamente granos y ampliar su oferta comercial con China, con nuevas propuestas de alto valor agregado ligadas a la siderurgia, la industria automotriz, la biotecnología y la informática.
Las importaciones de China, cuya economía crece a razón de un 8% anual, están sirviendo de impulso a la expansión económica del resto del mundo.
China, criticada en EE.UU. por quienes dicen que sus exportaciones baratas están haciendo desaparecer empleos, se está convirtiendo en un beneficio económico para gran parte del resto del mundo, debido a sus importaciones.
Con la noticia de que la balanza comercial registró en julio un superávit de 1.522 millones de dólares (lo que representó un aumento del 4,75% respecto de igual mes del año último), el Indec dio a conocer ayer otro dato significativo: China se consolida como el primer destino de las exportaciones argentinas. El país asiático es el mayor comprador de soja y productos primarios. Luego sigue la Unión Europea. El Mercosur quedó relegado al tercer lugar.
Los gobiernos de Argentina y China negocian los términos de un acuerdo sanitario, que proyectan firmar el próximo mes de octubre en Pekin, para facilitar el ingreso de alimentos argentinos a ese país, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya).
Argentina comenzará a exportar tabaco a China y
logró la reapertura de ese mercado para la lana, según un acuerdo firmado este
miércoles por los dos gobiernos en Buenos Aires, luego de varias semanas de
negociaciones.