Si es acompañado por una visión de largo plazo y políticas acertadas, el avance chino podría convertirse en una avenida para la industrialización de la Argentina, sostiene el autor. Y explica que se puede evitar la primarización con un proyecto que, aprovechando las ventajas comparativas, busque aumentar la competitividad global de la economía argentina. China parece no detener su marcha al podio de la economía mundial.
China se establecerá como el segundo mayor consumidor del mundo en el año 2014, sólo por detrás de EE.UU., gracias al aumento de la demanda de productos entre la cada vez más acomodada clase media, según un informe de la prensa local. El consumo casero de las familias chinas aumentará un 18 por ciento anualmente hasta el año 2014, frente a un 11 por ciento en el resto del mundo y
China podrá registrar este año un nuevo récord en su comercio exterior con un billón 400 mil millones de dólares y un superávit de 100 mil millones de dólares, según datos oficiales. Esos pronósticos se basan en el comportamiento de los intercambios comerciales del gigante asiático en los primeros ocho meses de 2005, que llegaron a 891 mil 200 millones de dólares, con un alza interanual del 23,4 por ciento, de acuerdo con el ministerio de Comercio.
El comercio exterior de China mantuvo su tendencia ascendente en agosto, con un incremento interanual del 27,9 por ciento y un monto de 125 mil 600 millones de dólares. Este es el sexto mes consecutivo en que los intercambios comerciales del gigante asiático superan los 100 mil millones de dólares. Las exportaciones de agosto ascendieron
No hace mucho, la Organización Mundial del Comercio (OMC) anunció que el volumen del comercio exterior de China superó el de Italia y Holanda por primera vez, con lo que se ha colocado en el séptimo puesto y ha abandonado el noveno, y se ha unido así a la categoría de grandes países comerciales del mundo.