La norma estipula que la etiqueta debe precisar todos los componentes que constituyan más del dos por ciento del total (hasta ahora, más del 25 por ciento) e indicar todas las substancias que puedan provocar alergias.

"Esto mejorará en general la protección del consumidor y permitirá a las personas que sufren de alergias evitar los componentes a los cuales son alérgicas", dijo el presidente del Consejo y ministro danés de Economía, Bendt Bendtsen.

Según medios diplomáticos en Bruselas, en la lista de substancias alergógenas fue incluido el sulfito, substancia empleada, entre otras cosas, en la fabricación del vino.

La nueva norma deberá ser aprobada aún por el Parlamento Europeo para que entre en vigor.
Fuente: Deutsche Presse-Agentur (dpa)