charrúa es considerada una novedad por tratarse de ese tipo de bebida y por su origen.

En volumen elaborado, equivale a unas 50 mil botellas de producto final, el clásico amargo serrano o negro, a procesar por la empresa uruguaya que importa la materia prima. Desde Aral (que también fabrica el amargo blanco o cordillerano) consideran que el negocio se extiende más allá de octubre, con la primer partida puesta en destino. “Nuestra ventaja es que elaboramos el amargo según el gusto demandado.Y si bien el monto inicialmente no es significativo, el negocio pasa por la posibilidad de tener continuidad”, afirma Trueba, que comenzó con la actividad en 1998.

El empresario mendocino ya tiene un contrato en marcha para despachar fernet a Canadá desde su planta de maceración en San Rafael. “Todo surgió de un contacto durante una ronda de negocios para pymes. Y prevemos mandar un contenedor mensual”, anticipa. Sin embargo, la firma local no sólo se ha dedicado a procesar extractos de hierbas andinas y serranas. Desde sus inicios produjo alimentos en polvo, como caldos de verdura y jugos con y sin azúcar. Por Miguel Angel Flores. Diario Los Andes