“Ahora contamos con unos siete mil yacarés pequeños, recién nacidos, por lo que suponemos que en un año medio podremos iniciar el proceso de faena y curtido del cuero”, que luego será exportado a Europa y Estados Unidos, señaló César Pérez, vocero de la empresa Caimanes.

Pérez, a cargo de la curtiembre que cerró a fines de 1997 cuando se dedicaba a curtir cuero de iguana, aclaró que el aspecto ecológico del proyecto prevé la devolución al ámbito natural de las especies con seis o siete meses de edad y después de haber pasado el primer invierno, etapa conflictiva para el reptil. Además, el proyecto incluye la devolución de entre el diez y el quince por ciento de los yacarés que hayan nacido en el establecimiento, lo que asegura la sustentabilidad de la especie en la región.

A la inauguración, prevista para este sábado, asistirán el gobernador Gildo Insfrán; el director del Grupo de Especialistas en Cocodrillos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, James Perran Ross; y el vicepresidente de la entidad, Alejandro Larriera, quien posee un criadero similar en la capital santafesina.
Fuente Télam