Las ventas al exterior subirán 12% este año, bastante menos que en todos los países vecinos. Falta un plan estratégico para las exportaciones, dicen los expertos. La Argentina sigue exportando más y este año podría vender al exterior unos 45.000 millones de dólares, un 70% más que lo vendido en 2000, 2001 o 2002. Con un dólar alto, ese incremento se explica por el empuje de pocos rubros, vinculados al sector alimenticio que hoy incorporan más tecnología que en el pasado. Y un 40% se debe al aumento de los precios internacionales y el 60% restante a las mayores cantidades exportadas. También hubo un cambio porque se incorporaron nuevos mer cados, en detrimento del Mercosur, que redujo su participación en el destino de las ventas argentinas. Recién el año pasado las exportaciones argentinas a Brasil alcanzaron el nivel de 2001, aunque siguen siendo inferiores a lo vendido a ese país en 1998.

A pesar de este avance de las exportaciones, la Argentina no recuperó la participación en el comercio mundial que tenía en 1997: del 0,41% alcanzado ese año bajó en 2002 al 0,34% y en el 2005 se ubicó en el 0,39%. Eso obedece a que el comercio internacional creció a tasas mayores. Por ejemplo, y a pesar de contar con una moneda sobrevaluada, se estima que Brasil exportará este año 130.000 millones de dólares, un 120% más de los 58.200 millones vendidos en 2001.

El Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA) calculó que el crecimiento de las exportaciones entre 2002 y 2005 fue del 12,8% anual, inferior al 26,1% de Chile, 23,7% de Bolivia, 21,8% de Brasil, 21,5% de Ecuador, 19% de Uruguay, 17,9% de Colombia y 17,8% de Paraguay. En todos los casos, los mejores precios internacionales explican este boom exportador.

Con relación a 2002, el volumen de exportaciones argentinas aumentó un 28,9%, en tanto los precios internacionales tuvieron en promedio un alza del 21%. Y en los primeros 4 meses de 2006, vuelve a reproducirse ese fenómeno: las exportaciones crecieron el 13%, un poco más de la mitad por efecto de los mayores precios y el resto por mayores envíos. Nuevamente pocos rubros - la mayoría vinculados a productos primarios o alimentos- explican la diferencia.

Un Informe del Centro de Estudios de la UIA destaca que de los 40.000 millones exportados en 2005, el 65% corresponde a productos primarios o manufacturas con origen en recursos naturales, rubros donde la balanza comercial es claramente favorable. Y del 35% restante, más de la mitad son manufacturas de bajo o valor agregado intermedio. Aquí plantean que en las manufacturas industriales, la balanza comercial es negativa, "en particular en las de mayor nivel de tecnología". El año pasado, entre las manufacturas de origen industrial, el saldo comercial negativo trepó a 13.300 millones de dólares, mientras las de origen agropecuario fue superavitaria en 12.500 millones.

El ex Secretario de Comercio Exterior, Alejandro Mayoral admite que "el aumento de los precios internacionales y el tipo de cambio alto ayudaron al aumento de las exportaciones", y esas dos variables "se van a mantener". "Lo que no va a ocurrir es que los precios internacionales sigan creciendo más, pero se van a mantener en los altos niveles actuales. Y el tipo de cambio es muy competitivo, aunque se aprecie algo durante el curso de los próximos años. Todos estos factores, sumado a la mayor productividad, van a seguir actuando a favor del incremento de las exportaciones".

No obstante, Mayoral plantea que a mediano y largo plazo se requieren políticas adicionales, en especial en materia de promoción y financiamiento, más aún cuando se advierte que la oferta no está creciendo al mismo ritmo que la demanda. Sobre el perfil exportador, Mayoral aclara que "exportar un producto agrícola no quiere decir que sea de baja tecnología o bajo valor agregado. Hay productos agrícolas que se obtienen en base a la biotecnología. Y para producir alimentos elaborados hay que tener suficiente competitividad y tecnología muy similar, por ejemplo, a la de la metalmecánica. Hoy no es válido asimilar mecánicamente los productos primarios a baja tecnología y los industriales a valor agregado alto".

Una visión más crítica tiene el economista Marcelo Lascano, para quien "las exportaciones aumentaron pero no lo necesario. Mientras entre 2001 y 2005, las exportaciones aumentaron el 50%, con un tipo de cambio alto, Brasil duplicó sus ventas al exterior, con tipo de cambio sobrevaluado en los últimos tres años. Además, Argentina descendió del 0,41 al 0,39% en la participación en el comercio internacional, y Brasil subió del 0,9 al 1,03%. Esto quiere decir que hay algo que nos está faltando y eso se llama estrategia exportadora. En lugar de diversificar y poner en el acento en las exportaciones de alta calidad, ricas en tecnología, Argentina siguió exportando lo que el mundo fácilmente compra: alimentos".

Lascano considera que el Estado debería lanzar una "campaña exportadora" y como ejemplo menciona que las exportaciones industriales aumentaron poco, mientras Brasil sigue vendiendo productos industriales, a pesar de tener un tipo de cambio menos favorable. "La diferencia se explica por un factor de conciencia nacional, que Brasil y también Chile, lo tienen incorporados. Aquí, en cambio, se sale a exportar y después se suspenden exportaciones, como en el caso de la carne. Fabricamos autos pero con el 60% de contenido importado. Seguimos con una política exportadora errática"

Según ex el Secretario de Política Económica, Rogelio Frigerio, de Economía & Regiones, "el mayor dinamismo de las exportaciones en el primer cuatrimestre del 2006 estuvo impulsado principalmente por rubros de bajo valor agregado ( residuos y desperdicios de la industria alimenticia y también cobre y sus concentrados) y por mayores ventas de carburantes, lo cual no es positivo en materia de sustentabilidad de largo plazo. El mercado energético está en una situación de incertidumbre que atenta contra la producción de petróleo, gas y todos sus derivados, lo cual enciende una luz amarilla con relación a las altas tasas de crecimiento de las exportaciones de este rubro. A modo de ejemplo, basta mencionar que en los primeros cuatro meses de 2003, combustibles y lubricantes explicaban el 23% del saldo comercial y en igual período de 2006, dicha proporción ascendió al 54%".

Si se compara lo exportado en 2005 con relación a las ventas externas promedio de 1997-2001, surge que "la mayor contribución al crecimiento de las exportaciones se registró en rubros fuertemente vinculados a la producción primaria, tales como carburantes, así como manufacturas de origen agropecuario en las cuales el proceso de elaboración es mínimo por lo que se asemejan a las exportaciones productos primarios", señala el Estudio de CENDA. Y detalla: "las más importantes son residuos y desperdicios de la industria alimentaria, grasas y aceites, semillas y frutos oleaginosos".

El informe destaca que las exportaciones argentinas están "fuertemente concentradas en no más de 10 rubros que explican casi el 70% del valor total exportado", entre ellos cereales, carne, petróleo crudo y aceites, en tanto entre las exportaciones industriales se destacan "las manufacturas de ensamblaje, de bajo valor agregado".

Otra "luz amarilla" es el comercio con Brasil. "Argentina tiene superávit comercial con la mayor parte de los países, aunque con Brasil mantiene un abultado déficit (fue de 1.300 millones de dólares entre enero y abril de 2006)", señala Frigerio, quien agrega que "ese déficit tiene lugar en un contexto donde el tipo de cambio bilateral es netamente favorable para Argentina". El riesgo, según Frigerio, es que Brasil deprecie su moneda y eso vaya acompañado de una suba en las tasas internacionales. "En ese escenario, se abaratarían los bienes provenientes de Brasil y los productos argentinos serían más caros para el mercado brasileño".

El ex Secretario de Industria, Dante Sica, de Abeceb consultores, estima que las exportaciones argentinas seguirán creciendo porque el escenario internacional no cambió, a pesar de las turbulencias bursátiles. "Varió la percepción de riesgo de los fondos de inversión, pero ni la economía china ni la india se han desacelerado. Se redujo un poco la actividad en EE.UU. pero Japón y Europa siguen impulsando el comercio. Y en precios hubo ajustes en commodities, como oro o cobre, pero no en el resto, que siguen muy firmes".

Sica no coincide con los que critican porque las exportaciones estarían concentradas en pocos productos ya que considera que en los últimos años la Argentina logró ampliar el volumen exportado y en especial en el rubro de las manufacturas industriales por un avance en el mercado regional y también por la apertura de mercados para autos con Chile y Méjico. No obstante, Sica reconoce que entre 2001 y 2005 países vecinos, como Brasil, Chile o Perú aumentaron sus exportaciones más del 100% y la Argentina apenas el 50%. "Ahí necesitamos un esfuerzo mayor. La devaluación fue buena, el contexto internacional ayuda, pero habría que trabajar más la política interna para darle un impulso mayor a las exportaciones". Por Ismael Bermúdez. Clarín