En ese sentido, descartó la posibilidad de apreciar el valor del peso frente al dólar, como defienden algunos sectores y el propio Fondo Monetario Internacional (FMI), para favorecer la competitividad de las empresas argentinas en el exterior.

'La idea de un dólar de 2,20, 2,30 o 2,40 pesos no corresponde a este modelo macroeconómico y es una condicionalidad inaceptable', señaló Lavagna sobre la cotización de la moneda estadounidense, que hoy se vendía a 2,92 pesos en el mercado de divisas.

Para el Gobierno argentino resulta prioritario el mantenimiento de 'un tipo de cambio que asegure la competitividad de la producción y el empleo nacional, y cuya evolución contemple el tiempo necesario para recuperar productividad y eslabonamiento de productos que se perdieron durante los años del atraso cambiario'.

Además, Lavagna destacó la importancia que el Ejecutivo otorga al pago de la deuda externa, situada tras el primer trimestre del año en 168.177 millones de dólares, sobre la base de una política económica propia 'sin condicionalidades' y el superávit fiscal.

'Contando la deuda actual, aunque el objetivo es reducirla, habríamos pasado de una relación deuda-exportaciones de 5,5 veces en 2001 a 3,5 veces en la etapa post-reestructuración y a dos veces en 2010', indicó el ministro.