Paralelamente a ello va surgiendo en forma cada vez mas perceptible una corriente de exportación de servicios (“invisibles”) entre los que se destacan actividades como el software, cortos publicitarios, servicios medicinales, franquicias, los servicios empresariales, publicidad, diseño para indumentaria, moda, contenidos para editoriales, entre otros.
En este marco, resulta esperable que el número de nuevas empresas exportadoras continúe creciendo, debido a que muchas de ellas están en proceso de certificación de calidad, incorporando nuevos bienes de capital y/o introduciendo tecnología, que faciliten su adaptación a los requerimientos de los mercados externos. Muchas de estas PyMEs han creado departamentos de ventas externas, desarrollado contactos con el exterior y realizado misiones comerciales, que les permitirán en el corto o mediano plazo comenzar a exportar o incrementar sus exportaciones.