Las sugerencias de los expertos que analizan la problemática local, apuntaron a que Argentina no debe caer en la tentación de bajar sus precios y que no puede dormirse en los laureles de sus Malbec o sus Syrah, porque los productores mundiales viven rastreando el gusto del consumidor y lo seguirán. Agregaron que el país tiene que seguir construyendo la imagen del vino, con enormes esfuerzos de promoción y marketing: "Cuidado, todavía andan sueltos los recuerdos de algunos tintos baratos, que solían venderse años atrás", advirtieron.

También señalaron a los bodegueros y productores del país reunidos en Mendoza, que deben estar muy atentos a lo que demandan sus mercados diversificados EE.UU y el Reino Unido, los principales; que tienen que estar atentos a la "onda joven del vino" y que la pelea debe ser continua, con recursos, para seguir construyendo prestigio.

El foro se tituló "Mirando más allá de la crisis" y eso es precisamente lo que hicieron más de 500 empresarios de todo el país del vino, que plantearon su visión del futuro y oyeron a los expertos mundiales mostrarles la radiografía de lo que está pasando en el mundo.

Locales

Un panel integrado por los bodegueros regionales hizo su síntesis de la situación actual y de lo que demandan para el futuro. Eduardo Pulenta, sanjuanino y miembro del histórico clan Pulenta; Alberto Arizu (h) de Logui Bosca-Arizu y Eduardo Otero, del grupo Pernaux Ricard, hablaron de la Argentina vitivinícola.

Jorge Arpi, del grupo Peñaflor -director de negocios internacionales- envió una síntesis de las demandas del sector. En este caso aseguraron en que "hay expectativas ciertas para salir de la crisis mundial con éxito"; que "no hay que jugar todas las fichas a los vinos Premium", de más de 20 pesos, porque apenas si pasan el 1 ó 1,5 % del mercado mundial. Destacaron que el gran crecimiento se da entre los vinos de alta calidad y que se venden, en Londres por ejemplo, alrededor de 24 dólares la caja de 9 botellas, éstos productos tuvieron un crecimiento del 46 % en los últimos 2 años.

Recordaron que "el motor del consumo en Estados Unidos, el principal mercado para Argentina, está entre los 10 a 20 dólares"; que "si crecemos vamos a necesitar 10.000 hectáreas por lo menos de cepajes finos y que "hay que ayudar al Pyme, porque no puede solo y la herramienta es la integración", según dijo Eduardo Pulenta.

El economista Eduardo Fracchia, pintó un dramático -por momentos irónico- panorama de la Argentina de hoy, en términos de estrategia. Dijo que no estamos tan mal en la macroeconomía, pero que estamos a punto de chocar con la microeconomía cotidiana, la de la producción. Por Gabriel Bustos Herrera. Diario de Cuyo