"La devaluación nos ha permitido bajar los precios y poder competir con empresas italianas", contó a La Nación la responsable del área de Comercio Exterior, Lidia Bravo.

La firma, fundada en 1949 por Lidio Ambrosi junto a un grupo de panaderos, facturó alrededor de 3 millones de dólares en ventas al exterior en el último ejercicio finalizado a fines de junio. Las exportaciones se realizaron a Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, Honduras, Costa Rica y Estados Unidos, entre otros países. Por otra parte, la Pyme rosarina Menini, que comercializa con la marca Indupan hornos de acero inoxidable, también destacó el incremento de la demanda de diversas regiones de Centroamérica. Hugo Menini, uno de los socios, confió que iniciaron un nuevo esquema de producción adaptado a los requerimientos de ese mercado.

Menini fabrica hornos con funcionamiento automático que tienen programación de temperatura y humedad, y hornos convectores con y sin cámara de fermentación, de distintas capacidades y medidas. La empresa acaba de enviar un contendor a Honduras mientras prepara otro pedido similar para exportar a Nicaragua.

"El único inconveniente que tenemos es el costo de flete", advirtió Menini, mientras destacó que enviar máquinas desde Italia a América Central es más barato que hacerlo desde Rosario.

Otra de las firmas que está apostando a la exportación es Desytec. Expertos están diseñando una máquina para hacer empanadas "que revolucionará el mercado mundial". La novedad fue dada por su directivo Osvaldo Blotta, quien aseguró que el equipo "no tiene precedentes".
Fuente: Diario la Nación