deben a que el país es miembro del denominado Grupo Mundial de Comercio del Vino.

La medida impulsada por Estados Unidos, y de la cual la Argentina será exceptuada, dispone que los caldos que ingresen a ese país sean elaborados de acuerdo con las regulaciones requeridas por la Oficina de Impuestos y Comercio de Alcohol y Tabaco estadounidense.

La adopción de esta iniciativa le fue confirmada por la Cancillería argentina al INV y está vinculada al Acuerdo De Aceptación Mutua de Prácticas Enológicas, ratificado por Argentina en el 2002, junto a países tales como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Chile y Sudáfrica.