suma a los que operan en Tianjin, Shanghai, Guangzhou, Panamá, Dubai y Amberes. El nuevo hub logístico vuelve más competitivas a las empresas argentinas al facilitar el acceso de sus productos al Sudeste Asiático y permitirles reducir los tiempos de entrega de sus productos, ofrecer a sus clientes la mercadería en destino, agilizar negociaciones, evitar quiebres de stock y mejorar el control de sus envíos.