Los bancos de segundo piso, como el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), inyectan recursos financieros en el mercado a través de otros bancos. Es decir, no prestan directamente al público. Es lo que hizo el BICE durante más de 10 años hasta que reformó su estatuto para ingresar de lleno en la plaza de créditos a las firmas del sector privado, hace poco más de un mes.
El Polo Tecnológico de Rosario, que agrupa a las principales empresas locales del sector, negocia con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) el desembolso de 400 mil dólares para crear un Centro de Calidad del sector, que permitirá certificar exportaciones de software hacia el exterior.
A partir de un acuerdo entre el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) se instrumentaron líneas de crédito por U$S 25 millones destinadas a financiar las exportaciones de argentina a los países integrantes del Pacto Andino (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia), un bloque que compra productos nacionales por más de U$S 1.200 millones al año.
La Corporación Financiera Internacional (CFI), el brazo financiero del Banco Mundial, le abrió el camino al Banco Río para otorgarle créditos por 70 millones de dólares para financiar exportaciones. El crédito se compone de dos tramos: la CFI pone US$20 millones, y además se ofrece como "paraguas" para que el Río consiga los otros 50 millones entre bancos privados extranjeros.
El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) lanzará hoy en Rosario una línea de crédito destinada a financiar la compra de maquinaria agrícola de productores agropecuarios, que servirá para estimular la renovación de equipos en el mercado interno y mejorar la productividad del sector.