Se trata de una herramienta que trabaja en base a protocolos por producto. Las empresas interesadas en adquirir su derecho de uso deben cumplir con los requisitos establecidos según el producto elaborado. El sistema es auditado por las empresas certificadoras y la SAGPyA cede gratuitamente el uso de la marca, siendo veedora de todo el sistema.

El Sello, como “marca de garantía”, refuerza la confianza del consumidor, permite acceder a nuevos mercados, diferencia los productos y evita la competencia desleal, además de incrementar el valor agregado.