En primer lugar, que estos resultados en sí formidables reconocen antecedentes en la región asiática: primero Japón y luego Corea, Taiwan y Singapur tuvieron fases de expansión tanto o más rápidas en su desarrollo industrial, de comercio exterior y upgrading productivo en lapsos semejantes -algo más de dos décadas-, pero las diferencias son el tamaño y la no acumulación de amplios saldos comerciales.
En segundo término se ve que este proceso permitió transformar ventajas comparativas: mano de obra, localización, escala para bienes públicos en ventajas competitivas dinámicas, ligado a un proceso gradual de apertura comercial y financiera que aún no ha terminado. Tercero: se abren oportunidades por las importaciones chinas en productos donde la Argentina tiene cierta presencia exportadora, aunque marca también un probable aumento de las importaciones de ese origen y como riesgo potencial, en un plazo no muy lejano, una presencia y competencia de ese país en terceros mercados abastecidos actualmente por nosotros.
Sin embargo, el análisis se centra en la necesidad de una estrategia pública-privada como una alianza para llevar adelante políticas con incentivos verticales y horizontales que promuevan nuevas actividades y sectores, mejoren la provisión de bienes y servicios públicos, den mas énfasis a la educación, apoyen la innovación sobre todo universitaria y de centros de investigación y que sirvan para promover la inversión con reglas predecibles y perdurables, y la diversificación de exportaciones apoyando los esfuerzos asociativos y la formación de clusters con potencial innovador.
No es ni más ni menos que una estrategia de desarrollo válida para enfrentar el desafío chino, pero que hace a la esencia de un debate aún ausente que, parafraseando a Dani Rodrik, implica lograr algo insustituible: "A home grown business plan".
Por Raúl Ochoa
(1) www.iadb.org The Emergence of China: Opportunities and Challenges for Latin America and the Caribbean (Marzo, 2005).
El autor es profesor del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación BankBoston. E-mail:
Fuente Diario La Nación