, que hasta no hace mucho había hecho pie en las preferencias de los consumidores.

Y ahora, con la aceptación de Brasil del reglamento vitivinícola del Mercosur se amplían aún más las posibilidades para el vino argentino. La decisión brasileña fue comunicada por el Ministerio de Agricultura de ese país a su par argentino.

Debe recordarse que el reglamento vitivinícola se firmó en 1996 y que en ese entonces Argentina y Paraguay lo aplicaron de inmediato; Uruguay pidió un tiempo prudencial a los efectos de poder reconvertir sus viñedos, mientras Brasil demoró su aplicación, como consecuencia de la fuerte presión ejercida por los productores de Río Grande do Sul, que hacían alusión a problemas de competitividad.

“La medida adoptada por Brasil es muy importante y estratégica para la Argentina, porque agrega previsibilidad en un momento clave del negocio bilateral”, dijo Enrique Thomas, titular del INV, quien recordó que la Argentina ha desplazado a Chile, Portugal y Alemania en el ingreso de vinos a Brasil.

“Esta ley -dijo luego- reduce al mínimo las posibilidades de que surjan trabas para-arancelarias, como ocurrió en años anteriores cuando a través de las Portarías se establecían medidas técnicas sin previo aviso, que obstaculizaban el flujo de productos argentinos. Por eso esta noticia es fundamental”, concluyó el funcionario.

Un crecimiento constante

Crecimiento. En 1996 Argentina exportaba hacia Brasil menos de 2 millones de dólares. En 2001 llegó a los 6 millones, en 2002 a 9 millones y en los primeros nueve meses de 2003 a los 12 millones.

En primer lugar. La Argentina se ha convertido en el principal proveedor. Del total de vinos importados por Brasil, el 28,8% es argentino, el 28,5 chileno y el 15% italiano.
Por Luis A. Fermosel
Fuente Diario Los Andes