A pesar de que el peso recuperó algo de terreno frente al dólar después de haber tocado casi los $4 a mediados del 2002 y que el real se depreció fuerte a lo largo del año pasado por el efecto electoral, la Argentina conserva buena parte del terreno recuperado en materia de competitividad tras abandonar la convertibilidad.
Si la paridad entre el peso y el real se mantiene, las relaciones comerciales entre la Argentina y el Brasil se verán favorecidas, según consideran economistas, analistas, funcionarios y algunos empresarios. Sin embargo, aclaron que esa no es la única condición necesaria para que el intercambio comercial crezca sustancialmente.
La combinación de recesión y devaluación del peso le permitió a la Argentina alcanzar un saldo comercial récord con Brasil durante 2002, con un resultado positivo para el país en el intercambio con el socio mayor del Mercosur de casi US$ 2400 millones.
El crecimiento económico de Brasil está sujeto a la promoción de la industria de exportación, declaró el futuro ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Luiz Furlan. "Por primera vez, las exportaciones serán una prioridad para el gobierno'', dijo Furlan en una entrevista publicada el miércoles por el diario O Estado de Sao Paulo.
Brasil continuará en las negociaciones para
la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) mientras convengan a
los intereses del país, advirtió el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio,
Sergio Amaral.