Consorcios de Exportación. Más allá de la competitividad que las empresas argentinas ganaron con la devaluación y que la suba de costos internos se encarga de “licuar” aceleradamente, avanzar en los mercados externos no es tarea sencilla. Y no es sólo cuestión de precios. El mercado internacional demanda calidad, continuidad y plazos de entrega que no todos están en condiciones de cumplir. Para una Pyme, la cosa es más difícil. Pero, bajo el viejo y siempre vigente adagio “la unión hace la fuerza”, muchas empresas pequeñas comienzan a sumar sus esfuerzos para internacionalizar sus productos. Sólo la Fundación BankBoston, una de las pioneras en promover la conformación de consorcios empresarios de exportación, contabiliza haber apoyado a más de 40 grupos que aglutinan a unas 300 empresas de todo el país. A fin de año esperan llegar a 47 grupos y unas 350 Pyme, en conjunto con la Fundación ExportAr.

En Córdoba funcionan, al menos, 10 grupos asociados y hay varios en formación. Miel, autopartes, productos para obras de ingeniería eléctrica, cueros, madera y desarrolladores de software, figuran entre los sectores con mayores chances externas y donde tienen puesto el foco los empresarios cordobeses. Pero, por caso, en Santa Fe y Buenos Aires, se han solidificado consorcios de fabricantes de maquinarias agrícola, delicatessen en Mar del Plata y pasas de uva en San Juan, por mencionar algunos ejemplos.

Para Elvio Baldinelli, director de Programa de Formación de Consorcios de exportación de la fundación, no todos los consorcios que se forman llegan a buen puerto. “Hay una mortandad que ronda el 30 por ciento, fundamentalmente porque no logran dar con el mercado o con el producto adecuado o porque crece el mercado interno y les absorbe la producción”, remarca.

Si bien no hay manera de garantizar el éxito, ya que concretar operaciones de exportación no se logra de un día para el otro, Baldinelli aconseja conformar consorcios con, al menos, tres empresas con experiencia exportadora. “El número ideal es entre siete y 10 empresas, pero al menos tres o cuatro deben a portar la experiencia en comercio internacional”, señala Baldinelli.

Más negocios, menos costos

Entre las principales ventajas de asociarse en consorcios, la baja de costos por generación de escala productiva encabeza la lista.

“Desde la compra de insumos, hasta la negociación internacional frente a distribuidores se potencia con la asociatividad, además de la sinergia que se logra también en lo mercados internos”, subraya Norberto Delfino, del grupo Nexar, uno de los más consolidados de Córdoba, que hace cuatro años realizan negocios internacionales en obras de ingeniería eléctrica.

Además, hay consorcios que realizan inversiones conjuntas en equipamiento, que son más fáciles de realizar y, por ende, de amortizar.

Pero, además de las estrategias puertas adentro en la escala del grupo y su impacto en la rentabilidad de las empresas, existen instituciones que facilitan la formación de estos grupos asociativos.

La fundación BankBoston, por caso, financia el ciento por ciento de los honorarios de un coordinador durante los primeros seis meses, para disminuir el aporte, en un 25 por ciento, cada seis meses. Además, la Fundación ExportAr aportan la mitad de los viajes y misiones comerciales al exterior.

En la provincia, la agencia ProCórdoba también financia una parte de los costos de internacionalización del las participaciones externas de las empresas. “Estamos convencidos en que es la manera de iniciarse en la exportación, es por ello que procuramos fortalecer estas iniciativas”, señala Gerardo Juárez, titular de la entidad.

Además, la conformación de estos consorcios goza hoy de mayor seguridad jurídica. En enero del año pasado, se promulgó la ley 26.005, que ordena el funcionamiento de estos consorcios. Antes debían conformarse en cooperativas, SRL o sociedades anónimas, que implican mayor costo y rigidez.

La nueva normativa le otorga un carácter contractual a la asociación, por ende, la quiebra o el concurso de uno de sus miembros no se traslada al resto. Asimismo, la devolución del IVA por los bienes y servicios exportados y cualquier otro apoyo impositivo, antes iba a la nueva sociedad;, hoy, llega a los socios en forma directa o indirecta.

Una mano para salir

Subsidios
Estos consorcios cuentan con una serie de incentivos oficiales para apuntalar su creación. La Fundación ExportAr, aporta un porcentaje (hasta un máximo del 50 por ciento) de los costos para participar de ferias. En el caso del Pro Córdoba, también incluye los gastos de los pasajes.

Estudios de mercado
El Pro Córdoba, Cancillería y la Fundación Exportar ofrecen información sobre productos y mercados y realizan la búsqueda de oportunidades comerciales. En Córdoba, también ofrece cooperación la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba (Cacec) y la Fundación de Empresas, entre otras entidades.

Asesoramiento
La Fundación BankBoston financia, durante los primeros seis meses de la conformación de un consorcio exportador, el ciento por ciento de los honorarios de un coordinador, que rondan los 1.500 pesos por mes. Luego de ese lapso, se financia el 75 por ciento, durante los siguientes seis meses, en el siguiente período el aporte baja a 50 por ciento y así, al cabo de dos años. Luego, el gasto debe ser afrontado por las empresas. Por Alejandro Carrizo - La Voz del Interior