"Qué es lo que necesita, después hablamos de precio", se escuchó decir una y otra vez durante la cumbre América del Sur-Países Arabes realizada recientemente en Brasilia. "Es que ellos saben que los árabes son pagadores", advirtió Sattam Mohamed Al Kaddour, gerente general de la Cámara de Comercio Argentino Arabe. Y saben también que representan una porción del mundo con 22 países, muchos de ellos, de increíble poderío comercial. Por eso, Brasil, decidido a convertirse en un encantador de serpientes, despliega su estrategia de expansión y crecimiento dispuesto a llevar el intercambio con el mundo árabe de 9000 millones de dólares actuales a 15.000 millones de la misma moneda en dos o tres años máximo. En sintonía con ello, participará este año en un total de 11 ferias internacionales en distintos países de Oriente Medio y para 2006 ya tiene agendadas 18. Todo un número si consideramos que la Argentina participó este año en sólo una: la Gulfood 2005, que tuvo lugar en febrero en Dubai, Emiratos Arabes Unidos.
Y van por más. Allí, en ese emirato -centro financiero y comercial de la región- abrieron una oficina de APEX, el órgano de promoción de exportaciones de Brasil, en la increíble zona franca de Jebel Ali, una de las más grandes del mundo y verdadera herramienta del comercio.
La Argentina, en cambio, mantuvo un intercambio de 2150 millones de dólares con los mercados árabes en 2004. Y si bien representa un incremento del 32% respecto del año anterior, es una cifra muy tibia para lo que está en condiciones de proveer. Quitarle el velo al comercio, de eso se trata.
Por Ana Miura
Fuente Diario La Nación