Los montos que reportan anualmente sus ventas en el exterior no son para nada despreciables. Sólo en el 2004, teniendo en cuenta algunas de las especies no tradicionales más exportadas -carnes frescas de conejos, equinos, ovinos y liebres- se pudieron advertir ingresos por más de 90 millones de dólares. Muchas salen de la Patagonia.
Si bien en algunos rubros la actividad parece ir sobre rieles, en otros la evolución es más lenta. Pero lo cierto es que a partir de los últimos años, fundamentalmente tras la devaluación, la luz verde se encendió -no sin obstáculos- en la carrera de muchos emprendedores particulares y asociados que encabezan proyectos innovadores -algunos con muchos años de experiencias- en materia ganadera.
Entre estas “carnes raras”, además de la de conejos, caballos y liebres, también se pueden mencionar las de: corderitos, ciervos, jabalíes, pollos, patos, faisanes... y la lista es mucho más amplia.
En general, mucha de esta producción llega de la mano de emprendimientos que han cobrado un buen número de adeptos en el país y también en nuestra región, productores y empresarios que se han volcado a diferenciar sus productos y buscar nuevos mercados, no sólo en el exterior -donde aún hoy siguen siendo pocos los que acceden en razón de los bajos volúmenes ofertados y la falta de una aceitada cadena comercial- sino también en la plaza interna. Restaurantes exclusivos, hoteles e importantes cadenas de supermercados ofrecen hoy en día este tipo de productos.
A nivel nacional, basta con ver los números de las exportaciones de los últimos años, donde se observa un importante crecimiento de la oferta local en el mundo. Sólo en el caso de los animales de granja, como los conejos, las ventas al exterior crecieron nada más y nada menos que un 266% en volumen.
Precisamente, esta es una de las actividades que más creció en la región y en el país.
Apuntes de un negocio prometedor
Los registros de producción y venta de las carnes frescas de las distintas especies no tradicionales reflejan un crecimiento sostenido de la oferta local con expectativas promisorias.
* Ovinos: las carnes ovinas exportadas durante el primer bimestre del 2005 superaron las 3.000 toneladas con ingresos por 7.885.000 dólares. El principal destino para este producto fue España.
* Conejos: durante los primeros meses de este año, las ventas externas de carnes frescas de conejo fueron uno de los productos cárnicos “estrella” del país: se exportaron más de 350 toneladas por un valor de 1.875.000 dólares. El principal destino del producto fue Holanda. En el 2002, luego de más de 7 años sin registrarse exportaciones de carnes de conejo desde la Argentina, se reiniciaron los envíos hacia la Unión Europea que superaron las 124 toneladas. En la región, el primer embarque de conejos de exportación de la denominada “cuenca cunícola neuquina” salió a fines de setiembre del 2004 con más de 1.000 cabezas.
* Liebres: las exportaciones durante el 2004 representaron ingresos por más de 15 millones de dólares. Las ventas externas de este producto sumaron 3.350 toneladas por un valor de 15.670.000 dólares. El principal destino fue Holanda.
En la región neuquina, en el 2003 se capturaron más de 137.000 liebres y conejos, lo que permitió ingresos en la zona norte de esa provincia por más de un millón de pesos. Las presas son transportadas a frigoríficos de Buenos Aires donde se procesan y exportan a la CEE. La actividad es practicada mayoritariamente por crianceros y pobladores rurales. En Río Negro, la temporada pasada se comercializaron un total de 46.450 liebres europeas, originarias de Adolfo Alsina, Conesa y Bariloche, según datos de la Dirección de Fauna.
* Equinos: la carne de caballo se cotiza a valores altos en el exterior y su demanda va en alza. El país faena más de 200.000 caballos por año. El año pasado se exportaron, según el Senasa, 33.372 toneladas de carnes equinas por valor de 51,5 millones de dólares. (Senasa)
Se triplicó la faena de ciervos
La carne de ciervo es una alternativa de producción novedosa en algunas zonas del país y presenta perspectivas de creciente demanda en el mercado internacional. La carne del ciervo criado en cautiverio es más suave y tierna que la de los ejemplares silvestres, dado que proviene de animales jóvenes alimentados con pasturas. Los productos que se comercializan son de alto valor: la carne o venison, el velvet o felpa de la cornamenta, reproductores y también penes, cueros, colas, tendones y sangre.
En el mercado nacional la mayor parte de la carne se presenta en cortes, sin hueso, empaquetada y lista para cocinar, y su destino preferencial son restaurantes, hoteles y servicios de catering. Se comercializa en las zonas productoras y en la Capital Federal.
En nuestro país, los datos oficiales indican que entre ciervos y jabalíes se faenaron poco más de 500 en el 2003 y la cifra superó las 2.000 cabezas en el 2004, en su mayoría provenientes de Bariloche. Argentina es uno de los productores principales de América del Sur, según un informe del la Dirección de Industria Alimentaria-Sagpya. (Sagpya)
Fuente Diario Rio Negro